«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

domingo, 25 de septiembre de 2016

Benjamin Black en Segovia

Benjamin Black, que ahora parece aborrecer la idea de ser John Banville, su heterónimo, ha estado por la Península Ibérica. Participó en el Hay Festival de Segovia, una suerte de evento pluridisciplinar en el que toman partes escritores, profesores, arquitectos o periodistas. Juan Carlos Galindo tuvo la suerte de poder entrevistarle. Lo publica El País en su edición de hoy. ¡Qué envidia!

jueves, 22 de septiembre de 2016

Nuevo artículo revista 'Pase de Gol', editada por C.Bm. Puerto Sagunto

Este es el segundo artículo publicado en la revista Pase de Gol, editada por el C. Bm. Puerto de Sagunto, correspondiente a la temporada 2016-2017.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Enrique Vaqué: «La literatura era una asignatura pendiente para mí»

El mundo medieval está agonizando. Hasib ibn Al-Sharif, adolescente musulmán de origen humilde, entra al servicio de un famoso médico de la familia real nazarí en busca de una vida tranquila en su Córdoba natal. Sin embargo, su destino se verá bruscamente alterado cuando dos caballeros de la Orden de Calatrava acuden a casa de su señor solicitando sus servicios. Deberán acompañarles para tratar a una dama francesa que se encuentra enferma en el castillo de la Orden, lugar siniestro donde nada parece lo que realmente es. Empieza entonces para él un largo viaje, que le llevará desde los parajes de la Castilla en guerra civil hasta Granada, pasando por La Meca, Pakistán y Constantinopla. Hasib conocerá los desiertos sin límites, los peligros del mar, la sensualidad insaciable de las odaliscas y las insidias de las cortes de Oriente y Occidente. Pero, sobre todo, conocerá a los hombres y mujeres, que ostentan el poder en su tiempo. Bajo estos parámetros, Enrique Vaqué presenta su segunda novela, titulada ‘Los señores del fin del mundo’, editada por Almuzara, sobre la que conversé con él en Valencia hace unos días.
¿Qué hace un licenciado en Ciencias Químicas y Máster en Administración de Empresas como tú escribiendo novela histórica?
Desde niño, la literatura ha constituido parte integrante de mi vida. Con el futuro resuelto y los hijos mayores, llega un momento que te planteas la posibilidad de escribir. Era ahora o nunca. Para prepararme, he asistido a cursos y talleres y me ayudo con la lectura de otros autores. Mi objetivo es mejorar constantemente mis escritos, tanto a nivel de argumentos como de personajes.
Por lo tanto, para ti la escritura tiene algo de segunda oportunidad.
Sin duda. Creo que la mejor manera de definir mi situación es la de aprobar una asignatura pendiente.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Primer artículo revista 'Pase de Gol', temporada 2016-2017.

Este es el primer artículo sobre balonmano publicado en la revista Pase de Gol, editada por el C.Bm. Puerto de Sagunto, correspondiente a la temporada 2016-2017.


domingo, 11 de septiembre de 2016

María Gudín: «Como escritora de novela histórica, hay de ser muy rigurosa con la Historia»

Dice María Gudín en su blog, que siempre ha inventado historias porque la mente le juega malas pasadas y le invita a evadirse. «La imaginación se me desmanda a menudo, y me introduce en mundos paralelos, lejanos de la realidad o cercanos a ella». En esta ocasión, su mente le ha hecho concebir una historia de amor y aventuras, enmarcada en la Inglaterra de la guerra civil y en un Caribe trufado de piratas.

‘Mar abierta’ (Grijalbo), la nueva novela de la escritora asturiana afincada en Ciudad Real, arranca en el año 1655 en un Santo Domingo, rebosante de bullicio y alegría. Sin embargo, Catalina de Montemayor y Oquendo, la protagonista, se refugia en la penumbra de su habitación. ¿Qué historia esconde su silencio? En 1638, ella y su madre Isabel habían embarcado en un galeón rumbo al Nuevo Mundo para reunirse con su padre y esposo, al que no ven desde hace años. Sin embargo, el destino las llevará a quedar detenidas en Inglaterra, concretamente en Oak Park, la Casa del Roble, propiedad de los Leigh, donde Catalina será acogida como una más y encontrará en Piers, el hijo menor de la familia, el mejor compañero de juego posible. Juntos crecieron y corrieron mil pillerías hasta que una guerra fratricida los separó. ¿Cómo llegó Catalina a Santo Domingo? Hasta aquí se puede desvelar. El resto hay que leerlo en el libro. Como preparación a la lectura, sirva la charla que sigue a continuación, mantenida con María Gudín hace unos días en Valencia, bien resguardados de los rigores estivales de la primera hora de la tarde. Corre el mes de septiembre del año de Gracia de 2016.

María, mucho tiempo sin publicar.
Han sido cinco años, desde dos mil once cuando publiqué ‘El astro nocturno’.
Como señalas, has tardado cinco años, pero te ha servido para cambiar de época, para transitar desde los visigodos hasta el siglo XVII.
Lo cierto es que estaba un poco cansada de tanto visigodo y, aunque me ha costado bastante concluir ‘Mar abierta’, he llegado a un momento histórico distinto que me ha resultado muy interesante. Además, me he divertido mucho mientras la escribía.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Clara Sánchez: «A través de internet hemos creado una sociedad cobarde»

Seis años después del éxito cosechado con ‘Lo que esconde tu nombre’, Premio Nadal 2010, la escritora Clara Sánchez ha rescatado de su letargo a los protagonistas, Sandra y Julián, de aquella novela para escribir ‘Cuando llega la luz’ (Ediciones Destino), en la que vamos a conocer qué ha sido de ellos tras su contencioso con los nazis refugiados en la población de Dianium, un remedo de la localidad alicantina de Dénia. Sus vidas han cambiado bastante y Sandra, ahora, es madre de un niño pequeño llamado Janín, mientras que Julián, el cazanazis octogenario, ha ingresado en una residencia de ancianos para no ser descubierto, aunque él ignora que las nuevas camadas ultraderechistas andan tras su pista. Mientras que ‘Lo que esconde tu nombre’ se ocupaba de la aberración moral del nazismo, la nueva entrega ofrece otros elementos propios del thriller, como el sufrimiento de los personajes y sus dualidades.

«Yo no hubiera escrito nunca este libro si no hubiera tenido una relación personal con él. Mis novelas me salen de dentro y son producto de una preocupación o de algo que me ha sucedido», explica Clara Sánchez quien, tras residir durante su niñez en Valencia, vivió en Dénia siete años. «Cuando llegué a Dénia tenía más o menos la misma edad que Sandra en la novela. Yo vivía en el Caminal del Trampolí y a un lado, había un restaurante, en cuya barbacoa ondeaba una cruz gamada, y al otro los apartamentos de Gerhard Bremer, un jerarca nazi al que veíamos por la calle. Tenía fama de bonachón e incluso había contratado trabajadores del pueblo para su servicio». Aquella visión constituyó una fuerte impresión para la escritora de Guadalajara. «Fue como un shock, porque yo vivía muy alejada de estos temas y, de repente, estaba allí, ante mis ojos. Fue un encuentro brutal con la Historia».

lunes, 29 de agosto de 2016

‘Apóstoles y asesinos’ de Antonio Soler. ¿Se pueden romper los lindes de la novela histórica?

¿Se pueden romper los lindes de la novela histórica?

Sin duda que sí. Al menos, Antonio Soler (1956, Málaga) lo ha conseguido en su última entrega, ‘Apóstoles y asesinos’, editada por Galaxia Gutenberg. Siempre resulta dificultoso discernir en una novela de este género dónde acaba el hecho constatado y dónde la invención. Existe una suerte de territorio de nadie, fronterizo, en el que realidad e invención se entremezclan para fraguar la argamasa que sustentará todo el artificio literario. Es precisamente en ese punto donde el escritor malagueño ha hecho un trabajo de primera. A priori sabemos, o creemos saber, que llevamos entre manos una ficción, sin embargo, al adentrarnos en la lectura ya no está tan claro y comprobamos, no sin admiración, que las costuras no se notan, tampoco los pespuntes, que la voz narrativa apenas distingue entre una cosa y otra, que todo está ensamblado en un discurso sin fin, donde se suceden el relato académico más ortodoxo, al estilo de una crónica cualquiera; el diálogo entre personajes, subrayados por comillas y no por guiones; o brillantes pasajes literarios. En algunos de ellos, al autor le interesa advertirnos de donde ha extraído lo que cuenta y lo hace notar, incluyendo su propia opinión, a veces decepcionada, a veces crítica, sobre la fuente original. Un modo de comportarse que aplaudo, bien alejado de esa moda absurda, que se ha instalado entre algunos novelistas consistente en incluir la bibliografía utilizada durante el proceso de escritura al final del libro, como si de un manual al uso se tratase.

En estas cuatrocientas treinta y cuatro páginas narradas en tercera persona, Soler traza un retrato del anarquismo y de la sociedad barcelonesa del primer cuarto del siglo XX, donde la violencia entre sindicatos y patronal, traducida en asesinatos, atentados callejeros o tiroteos, terror en suma, era moneda de uso común. Por extensión, esta violencia se trasladó a otras ciudades como Madrid, Zaragoza o Valencia, aunque nunca alcanzó los niveles de brutalidad de la capital catalana.

Personifica la narración en la figura de Salvador Seguí Rubinat (1886-1923), conocido como el «Noi del Sucre», un líder anarquista que desarrolló sus actividades desde comienzos de la centuria hasta la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera, que no llegó a conocer, porque fue asesinado poco antes. No resulta irreverente citar aquí la muerte del protagonista. Al contrario. Aunque asistimos a la presencia de pistoleros y bandas organizadas,  ‘Apóstoles y asesinos’ no se adscribe al género policial, tradicional donde lo relevante es conocer el desenlace final y descubrir al culpable. Ya desde la introducción, con un recurso que no resulta nuevo, mediante un mínimo resumen del libro el lector es puesto en antecedentes de que Salvador Seguí fue asesinado en la esquina de la calle de la Cadena, mientras aguardaba que Perones, su amigo y compañero de brocha gorda, saliera del estanco a donde había entrado a comprar tabaco.

sábado, 13 de agosto de 2016

Víctor Amela, ganador del Premi Ramon Llull: «La leyenda del Groc se ha transmitido de familia en familia a lo largo del tiempo»

Tomás Penarrocha Penarrocha, conocido como el Groc, es el protagonista de la novela ‘La filla del capità Groc’ (‘La hija del capitán Groc’), con la que el periodista barcelonés Víctor Amela ha obtenido el Premi de les Lletres Catalanes Ramon Llull. Penarrocha fue un singular personaje que, tras la derrota en 1840 del ejército carlista comandado por Ramón Cabrera, mantuvo un largo enfrentamiento de tres años y medio con las tropas liberales del general Juan de Villalonga en la comarca de Els Ports, situada en el norte de Castellón, contando con el respaldo de un puñado de hombres fieles. Tomás Penarrocha se sitúa justo en el límite entre el héroe idealizado con tintes míticos, al estilo de Robin Hoood, y el guerrillero aferrado a un ideario más bien reaccionario.
Desde luego, a no muchos escritores he escuchado defender con tanto entusiasmo su novela como a Víctor Amela. Quizá influya en ello su implicación personal, ya que pasó los veranos de su infancia en la localidad castellonense de Forcall, de donde eran oriundos Penarrocha y el propio abuelo del escritor barcelonés. Sin duda ninguna, despertar el pasado a través de ‘La hija del capitán Groc’ ha supuesto para Víctor la posibilidad de recuperar su propia memoria familiar.

Víctor, con más de dos mil entrevistas publicadas a lo largo de tu carrera en el diario ‘La Vanguardia’, ahora cruzas el río y pasas al territorio de la ficción.
Siempre me gustó escribir y por eso me hice periodista. Tenía la fantasía de que llegaría un día en que lo haría, pero me daba miedo dar ese paso. Los autores que me gustaban, Stevenson, Conrad o Poe entre otros, me imponían mucho respeto porque eran figuras extraordinarias de la literatura. Fue a raíz de publicar un libro de experiencias personales sobre un viaje, cuando un editor me dijo que si quería crecer tenía que escribir una novela, porque eso era lo que la gente compraba. Sus palabras me animaron y me atreví con la escritura de ‘El cátaro imperfecto’, una novela que habla de los últimos cátaros que, huyendo de Occitània, se refugiaron en Morella y en Forcall.
¿Le gustó tu proyecto al editor?
Él quería que escribiera una novela urbana y contemporánea y yo le dije que, si escribía, sería una historia rural y medieval. Como me vio tan convencido, me dijo que hiciera lo que quisiera. Así que me armé de valor y le entregué la historia del cátaro. Después he repetido la experiencia una vez más antes de escribir ‘La hija del capitán Groc’, que es mi primera novela escrita en catalán.

domingo, 7 de agosto de 2016

Fernando García Calderón: «Santacruz resultaba un tipo difícil de seguir, usaba seudónimos y era arisco»

«Permítame que me presente. Mi nombre es Mei, porque nací con las lluvias más intensas que mi padre recordaba, las de un mayo que trajo desgracias a mi pueblo, pero siendo todavía niño lo perdí […] Un día, huyendo de una reprimenda, me subí a una acacia y me quede allí a pasar la noche. Dormido, no escuche los gritos de los míos, afanados en mi búsqueda. Desde entonces fui Chui, que en su idioma significa leopardo; un felino solitario al que los arboles sirven de cama. Tengo otros nombres. Yusuf, Goa, Fernando y Ferdinand Okello. Me dedico a negocios de importación y exportación, para lo que recorro medio mundo todos los años. Vengo a España, sin embargo, por vez primera. Mi nacionalidad actual, facilitada por un matrimonio de conveniencia, es la inglesa. Soy divorciado y reconozco por hijo a un chiquillo despierto que estudia en un colegio de Londres y para el que querría construir un imperio». Editada por Algaida, ‘Nadie muere en Zanzíbar’, es la nueva novela del sevillano Fernando García Calderón, que se tropezó con los diarios africanos de Juan Ángel Santacruz de Colle, ocultos durante años en un arca de filigrana. Los puso en su camino su tía abuela Luisa con el deseo de que Santacruz de Colle no muriera nunca, de que su memoria se perpetuase, negro sobre blanco, en un libro. Sobrino aplicado, Fernando se ha dedicado a ello,corpore et anima, durante unos cuantos años y ha reconstruido la peripecia de este truhán, aventurero y altruista estrafalario, que despertaba admiración por donde pasaba.

Fernando, has cambiado a Jack el Destripador por la azarosa vida de Juan Ángel Santacruz de Colle, un salto notable.
Es verdad. ‘Nadie muere en Zanzíbar’ es una novela, pero está basada en la información, en forma de diarios, que me entregó mi tía abuela. A partir de ahí desarrollé una investigación que resultó muy apasionante y descubrí que Santacruz tenía una vida muy novelesca y, aunque al comienzo me sentí un poco escéptico, he sido capaz de llegar al final.

martes, 2 de agosto de 2016

José Luis Corral: «De pequeños nos enseñaron una historia memorística y repetitiva»

Nacido en la amurallada ciudad de Daroca, lo que de algún modo ha marcado sin duda su trayectoria, José Luis Corral, catedrático de Historia Medieval y también escritor de ficción, se ha embarcado en la aventura de contar la vida de los Austrias a sus fieles seguidores. Sin embargo, lejos de publicar sesudos libros académicos, una vez más ha optado por la novela histórica. Así, en el próximo lustro, pretende sacar a la luz la peripecia de esta dinastía que gobernó el Imperio Español durante más de doscientos años. ‘Los Austrias. El vuelo del águila’, primer volumen de la serie, editado por Planeta, comprende los últimos años del reinado de Fernando el Católico, la extraña muerte de Felipe el Hermoso y la llegada a España de su hijo, el futuro Carlos I. Como vehículo narrador, Corral ha escogido la figura del médico converso Pedro Losantos, quien para sobrevivir a la Inquisición, deberá convertirse en un sicario del rey católico. 
José Luis, ¿de dónde procede la idea de embarcarse en este proyecto tan ambicioso?
Empecé a pensarlo en serio hace tres años y medio, justo en una entrega del Premio Planeta. Aquella noche, José Manuel Lara me preguntó en qué andaba metido y cuando le dije que quería publicar algo sobre Fernando el Católico, me sugirió que escribiera sobre los Austrias, lo que me puso a pensar. Poco después me enviaron el contrato y ya está aquí el primer libro.
¿Es esta la esperada gran novela sobre los Austrias o es un calificativo excesivo?
Yo no soy quién para decirlo, aunque desde luego sí es mi gran novela sobre los Austrias. Cuando entregué el original a la editorial quedaron bastante impactados, pero sobre su calidad tendrán que manifestarse los críticos y los  lectores. Lo que es indiscutible es que detrás de este libro hay un gran trabajo literario y de investigación, igual que en mis otras obras.

domingo, 31 de julio de 2016

John Eliot Gardiner en El Cultural de El Mundo

Tener la posibilidad de trabajar para un medio de comunicación grande debe ser una suerte inmensa. Entre otras muchas cosas, te ofrece la posibilidad de acceder a artistas, músicos o escritores a los que de otra manera no resulta fácil llegar. El pasado viernes, 29 de julio, El Cultural del diario El Mundo entrevistó a un director de orquesta de esos que uno no se cansa de escuchar nunca: el británico John Eliot Gardiner. 

Gardiner fue uno de los adalides de la corriente historicista de la música, surgida en el pasado siglo XX, basada en la interpretación de obras clásicas mediante la utilización de instrumentos originales y orquestas al estilo antiguo. Esta tendencia fue impulsada por directores y músicos como Gustav Leonhardt o Nikolaus Harnoucourt y a ella se sumaron entre otros muchos músicos y en distintos momentos, Christopher Hogwood, Trevor Pinnock, William Christie o Franz Brüggen y más cerca, en territorio perninsular, Jordi Savall o Carles Magraner con su Capella de Ministrers. 

La entrevista la firma, dichoso él, Alberto Ojeda, y en ella descubrimos facetas desconocidas del director británico, como por ejemplo que es dueño de una explotación ganadera ecológica que dirige personalmente, y otros aspectos más conocidos, como la inmensa admiración que sentía desde pequeño por Johann Sebastian Bach, traducida en su magnífica biografía del compositor de Eisenach titulada 'La música del castillo del cielo', editada en España por Acantilada.

Los melómanos, y los que no lo sean también, ¿por qué no?, pueden disfrutar de esta magnífica entrevista pinchando aquí.

Herme Cerezo

viernes, 29 de julio de 2016

Eva Gª. Sáenz de Urturi: «El ambiente y el paisaje del País Vasco son muy apropiados para el género negro»

Un asesino en serie corre por las calles de Vitoria. Actuó por primera vez hace veinte años, pero la reciente aparición de dos nuevos cadáveres ha hecho que vuelva a cundir el pánico en la ciudad de la Virgen Blanca. Sin embargo, el principal sospechoso, un arqueólogo aficionado a la televisión y al esoterismo, está en la cárcel y nadie sabe si ha conseguido un cómplice o si le ha salido un imitador. Unai López de Ayala y Estíbaliz Ruiz de Gauna serán los policías encargados de llevar a cabo la investigación. Con estos aditamentos, Eva Gª Sáenz de Urturi ha escrito ‘El silencio de la ciudad blanca’, editado por Planeta, un thriller con el que debuta dentro del género policiaco. La similitud con ‘El silencio de los corderos’ de Thomas Harris parece evidente y, por tanto, la primera pregunta sale sola:
Eva, ‘El silencio de los corderos’ está muy presente en tu nueva novela, ¿no crees?
Todo el mundo me pregunta lo mismo, pero la verdad es que no la he tenido presente. Incluso hay quien cita escenas concretas, pero yo no encuentro ningún paralelismo entre ambas. En su momento, ‘El silencio de los corderos’  no consiguió engancharme y su versión cinematográfica tampoco. Y es que cuando en un libro hay mutilaciones y barbaridades de ese estilo me echa para atrás, me repele.

lunes, 25 de julio de 2016

Pere Cervantes: «Todos somos un misterio que, a la vez, resulta fascinante y depresivo».

Tras el éxito alcanzado con ‘No nos dejan ser niños’, protagonizada por los policías María Médem y
Roberto Rial, la pareja vuelve a encontrarse en la isla de Menorca para aclarar el atroz asesinato del hijo de un reconocido editor y de otros participantes de la Primera Semana Negra, que se celebra en la apacible localidad de Ciutadella. Ambos, Médem y Rial, conviven con sus cuitas particulares. La investigadora pelea denodadamente por conseguir la custodia de su hijo y el inspector jefe ha de vérselas con una noble y arrogante mujer madrileña, que le conmina a olvidarse de la exhumación de un cadáver a cambio de una suculenta cantidad de dinero. La última foto tomada a John Lennon poco antes de morir a manos de Mark David Chapman se cruzará en la investigación y, de alguna manera, contribuirá al esclarecimiento del caso. A grandes, enormes, rasgos, este es el contenido de ‘La mirada de Chapman’, la nueva novela de Pere Cervantes, publicada por Ediciones B. Con Pere tuve la suerte de conversar en la cafetería de un hotel de la ciudad de Valencia. Testigo mudo de la conversación fue la fuente de la Pantera Rosa, sometida durante estos días a los rigores y servidumbres de unas prolongadas obras de remodelación, bendecidas por transparentes, y obstinados, rayos solares.
Pere, ‘La mirada de Chapman’ parece mucho más compleja que tu anterior novela, ¿no?
Sí, a nivel de estructura es más compleja y la he trabajado de forma enfermiza. Para ello he utilizado una intrincada escaleta que me permite diferenciar con claridad las tramas de las subtramas. Este proceso es muy laborioso, pero a la hora de escribir la redacción es mucho más sencilla. Soy un escritor de mapa puro, de guión total. Admiro a los que escriben sin conocer cómo va a terminar una novela, porque a mí esa sensación me produce ansiedad. Ya que en la vida no controlamos nada, solo me queda ejercer el control en la literatura. Y lo hago.
¿Cómo surge la idea para escribir esta novela?
El origen es un texto de ‘Alicia en el país de las maravillas’ que dice lo siguiente: «La Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas. – Ahí lo tienes – dijo la reina-. Está encerrado en la cárcel cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final». Leer esta frase sobre la rabia que provoca la injusticia me puso en marcha y se convirtió en la idea matriz que ha hecho funcionar la novela.

viernes, 22 de julio de 2016

Tania Padilla, ganadora Premio Logroño de Novela para Jóvenes Escritores: «Me interesa la naturaleza humana, no la política»

Al término de un mitin de Aurelio Ruiz, candidato del PMC (Partido Monárquico Conservador) a las próximas elecciones generales, Leonarda Parda, una mujer sin escrúpulos y con mucha iniciativa, embarca al político en un disparatado viaje que los llevará a atentar contra la mezquita catedral de Córdoba y a recorrer media España con la Policía Nacional a sus espaldas. Jubilados intrépidos, guardias de seguridad y gente del hampa les ayudarán a salir airosos de un secuestro que, en realidad, encubre un sacrílego robo y la eterna pugna por el poder. Estos son los parámetros bajo los que se mueve la novela ‘Un secuestro raro’ de Tania Padilla, editado por Algaida, una sátira político-social que, en clave humorística, da un repaso a los principales temas de la actualidad española: corrupción, nuevas formaciones políticas, el yihadismo… Con esta obra, la escritora cordobesa ha conquistado el Premio Logroño de Novela para Jóvenes Escritores.
Tania, en tu caso, ganar el Premio Logroño de Novela para Jóvenes Escritores ¿ha significado llegar y besar el santo?
Bueno, en cierta manera, aunque llevo muchos años participando en concursos sin besarlo [risas]. Ha sido una sorpresa. Fui finalista en el Ateneo de Sevilla y ahora ha habido suerte. El Premio Logroño me gusta mucho porque es un concurso pensado para escritores jóvenes y, además, me permite estar en una editorial como Algaida, que distribuye muy bien y eso es importante, porque significa que mucha gente podrá leerme.
¿Y qué nació primero: el título, ‘Un secuestro raro’, o la novela?
Nació primero la novela, porque el título surgió después, de hecho tuvo varios títulos antes. Éste se me ocurrió porque la palabra raro suena a irrisorio, mientras que extraño, referido a algo que se sale de lo normal, parece como más serio.

miércoles, 20 de julio de 2016

José María Pérez «PERIDIS»: «Una novela histórica es un tapiz donde se cruzan personajes y acontecimientos»

A veces una entrevista comienza al revés. Por el final. Así ocurre en esta ocasión con PERIDIS. En la Nota del Autor que incluye su nueva novela, ‘La maldición de la reina Leonor’, editada por Espasa, el polifacético escritor cántabro habla de un dibujante, Cronos, cuyas caricaturas frecuenté en mi juventud. PERIDIS define su estilo, el de Cronos, como «de trazo sinuoso que yo calcaba o imitaba tratando de reflejar la fisonomía interior de las personas en unos trazos rápidos y con gran economía de medios». Después de leer centenares de sus tiras en ‘El País’, jamás imaginé que su trabajo de dibujante estuviera tan marcado por aquel caricaturista del deportivo Marca, de quien PERIDIS afirma que «no le conocí personalmente, pero sí vi sus dibujos en el periódico y en las cajas de cerillas. De tan finos que eran, sus retratos parecían alambres. Cronos representaba la tradición de Luis Bagaría y de los ilustradores modernistas. Recuerdo con especial agrado sus ciclistas y futbolistas. Su trazo me influyó totalmente y por su trabajo aprendí la fuerza mágica que posee la línea simple. Gracias a él me convertí en caricaturista. Mantuvimos una relación epistolar, pero en uno de mis traslados domiciliarios se perdieron las cartas. Me gusta que lo hayas nombrado en esta entrevista, eres la primera persona que lo hace».

Tras esta introducción, toca hablar de otra cosa. ‘PERIDIS’ pasó por Valencia – nos citamos en el establecimiento vintage La Chaise retro & med –, para presentar su novela. El escritor cántabro, ahora que ya no rueda sus ilustrativos documentales sobre las piedras románicas, parece empeñado en ficcionar la Edad Media completa o casi. Y es fácil que lo logre. Ocupado en cualquiera de sus quehaceres habituales, PERIDIS se siente igual de cómodo con la escritura o las viñetas. «La única diferencia que encuentro es la hora. De cinco a seis dibujo la tira del diario y el resto del tiempo lo empleo en contar por escrito lo que no puedo narrar por televisión. Si hubiera seguido con la serie no hubiera dispuesto de tiempo para escribir. Ahora pretendo contar la vida de aquella sociedad y para ello recurro al lenguaje escrito y también al dibujo, no caben aquí más imágenes ni tampoco músicas». Y es que sus ilustraciones también están presentes en ‘La maldición de la reina Leonor’, porque PERIDIS ha dibujado en las guardas del libro un cuadro genealógico completo de los monarcas. «Dibujar estas guardas me ha llevado mucho más tiempo que escribir algunos capítulos. Excepto a los muertos, los he pintado a todos desnudos, con sus coronas y sus atributos, para que los lectores puedan reconocerlos con facilidad».