«Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar» (Jesús Carrasco, Intemperie)

sábado, 19 de noviembre de 2016

‘El código Da Vinci’ de Dan Brown, nueva edición adaptada para los lectores que se incorporan a las lecturas de adultos.

Hace apenas unos días, Editorial Planeta ha publicado una nueva edición de ‘El código Da Vinci’, adaptada para los lectores que se incorporan a las lecturas de adultos por el propio Dan Brown (1964, Exeter, Nuevo Hampshire, Estados Unidos). El escritor norteamericano ha revisado el texto para hacerlo más accesible al público que se inicia en la literatura para adultos. La nueva edición contiene fotografías de cuadros, escenarios en los que se desarrolla la acción e incluso ilustraciones de los códigos y secretos que los protagonistas han de resolver a lo largo de la trama. Una novedad con respecto a la primera edición, la del año 2003, es que el texto contiene una decena de enigmas ocultos que ponen a prueba el ingenio de los lectores.

Es el propio Dan Brown quien escribe el prólogo donde explica la atracción que siempre ha sentido por los códigos y los secretos. Todo comenzó en un día de Navidad, donde Brown encontró en el árbol y junto a los regalos un mensaje de sus padres, escrito con extraños símbolos que no tardó en descifrar. «Desde esa mañana – dice el estadounidense – me fascinan los códigos, esos mensajes secretos que hay que desentrañar para poder entenderlos».

‘El código Da Vinci’ combina los géneros de suspense detectivesco y esoterismo de la New Age, con una teoría de conspiración relativa al Santo Grial y al papel desempeñado por María Magdalena en los primeros tiempos del cristianismo. En su momento, la aparición de la novela despertó un enorme revuelo al tiempo que espoleó el difundido interés, especialmente en territorio estadounidense, por ciertas teorías de complots urdidos por poderes ocultos, un término que el propio Dan Brown definió como «el auge conspiracionista»

Muchos lectores y críticos han tachado ‘El código Da Vinci’ de libro mentiroso, olvidando que lo que tenemos entre nuestras manos es una novela, y una novela, por definición, es una narración en prosa, generalmente extensa, que cuenta una historia de ficción o con un desarrollo más completo en cuanto al argumento y los personajes, que los relatos breves o cuentos. Es decir, la novela es el género de la ficción por antonomasia y en su interior caben tanto hechos ciertos y probados como puras invenciones imaginativas. De hecho, dentro de la llamada novela histórica, territorio que bordea ‘El código Da Vinci’ en la categoría de thriller, los mayores logros se obtienen cuando el ensamblaje entre realidad y ficción es acertado, sin que se noten las costuras utilizadas para pergeñar la historia. En este sentido, uno de los grandes aciertos de la novela de Brown es la gran cantidad de capítulos que tiene, ochenta y tres y un epílogo, todos ellos de una extensión más bien corta, que oscila entre tres y  seis páginas, lo que otorga a la lectura del libro un gran dinamismo y proporciona al lector las dosis de tensión adecuadas para mantener su atención.

‘El código Da Vinci’ es una de las novelas más leídas de todos los tiempos, con más de ochenta y dos millones de ejemplares vendidos en el mundo. Su publicación marcó un antes y un después en el panorama literario y se convirtió en una obra universal. Su adaptación a la gran pantalla, protagonizada por Tom Hanks, fue un gran éxito de taquilla, con una recaudación cercana a los ochocientos millones de dólares. Y aunque es suficientemente conocido, no está demás explicar que ‘El código Da Vinci’ cuenta los intentos del profesor de Iconografía Religiosa de la Universidad de Harvard, Robert Langdon, para resolver el misterioso asesinato de Jacques Saunière, comisario del Museo del Louvre, que aparece muerto en el ala Denon del propio museo, en la postura del Hombre de Vitruvio, de acuerdo con el dibujo realizado por Leonardo da Vinci, con un mensaje críptico escrito a su costado y un pentáculo dibujado en el pecho con su propia sangre. Langdon y la agente francesa Sophie Neveu tratarán de aclarar el misterio que envuelve este crimen, lo que les conducirá a analizar obras de arte como la Mona Lisa. El principal conflicto que presenta la novela radica alrededor de dos misterios: descubrir al asesino y conocer el secreto que intentaba proteger Saunière. En medio de esta investigación, los protagonistas se las verán con una misteriosa sociedad secreta, el Priorato de Sión, así como con los Caballeros Templarios y el Opus Dei.

Además de ‘El código Da Vinci’, Dan Brown es el autor de las novelas ‘Inferno’, ‘El símbolo perdido’, ‘Ángeles y demonios’, ‘La conspiración’ y ‘La fortaleza digital’. En la actualidad, reside en Nueva Inglaterra con su esposa. Es licenciado del Amherse College y de la Phillips Exeter Academy, donde fue profesor antes de dedicarse a la escritura en exclusiva.